Octubre: Diez miradas que sacudieron al cinéfilo, por Marcos Vieytes

Les glaneurs et la glaneuse… deux ans après, la segunda película de Agnes Varda sobre “cartoneros” franceses, me regala otra figura deseable para el crítico: la del recolector, una especie de “croto” de las imágenes. No participa de la sobreproducción en serie de textos uniformados -tesis, reseñas, catálogos- sobre películas. El crotocrítico recupera restos de […]

La mueca feroz: De Vito dirige, por Marcos Vieytes

Los títulos de La guerra de los Roses aparecen sobre una superficie blanca, untuosa y con pliegues primorosamente descuidados donde finalmente aparece una rosa como la que Sandro sostiene vestido de frac en la tapa de alguno de sus discos de los 80. Cuando los títulos dejan paso a la primera escena con actores nos […]

El mendigo poeta: Basilio Martín Patino, por Marcos Vieytes

“A la veracidad de los documentos se opone la emotividad de las invenciones, y la necesidad de fascinar, aún a costa de ser heterodoxos. Intentar filmar el sentimiento de la historia pertenece a una poética subjetiva, a una propuesta de comprendernos mejor, de superar el desconcierto en que puede situarnos el transcurso implacable del tiempo. […]

Hermano Olmi, por Marcos Vieytes

Después de la institucionalización de los dos tomos sobre cine de Gilles Deleuze y de los festivales, pensaba lo peor de una opera prima cuyo título es El tiempo se ha detenido (1959), pero resulta que dicha detención es una apertura. En principio, porque ese tiempo es el de la interrupción parcial del trabajo. Es fin […]

La dolce vita under the silver lake, por Marcos Vieytes

“Escuchaba la pregunta y más allá el delirio, esa llamada a lo divino que es todo delirio”. María Zambrano En la primera escena de Under the silver lake el protagonista se encuentra en el centro del campo visual. A su derecha hay una vidriera con un mensaje escrito del lado de afuera que una empleada […]

Baldosa floja: Cine argentino (primer salpicón), por Marcos Vieytes

Max Ophüls escribe en 1956: “Experiencia –y esto es algo que sólo se aprende más tarde- quiere decir perder, poco a poco, la ignorancia de la infancia y los sueños. Cambiamos la ilusión por la realidad, pasamos de las cosas adivinadas, deseadas, inalcanzables, al mundo de las limitaciones. Un hombre con experiencia es un niño […]