Fuente: «Mi tío Scholem Aleijem y otros parientes», Ediciones Corregidor, 1978 Si usted va a París puede encontrarse con todo el mundo, pero si usted no conoce a todo el mundo puede ir a París, acordarse de abrir los ojos y ver lo que el tumultuoso e inaprehensible azar pone a su alcance. Nosotros vivimos […]