Culpable, por José Miccio

Hace unas semanas, en medio de una de mis tantas fiebres tarantinescas, encontré estas entradas en mi diario, escritas a comienzos de 2016 al calor de The Hateful Eight. Constituyen, creo adivinar, una pequeña historia de ceguera y revelación. Las hago públicas para purgar la culpa y para combatir la ansiedad por el pronto estreno […]

Cosa de abrir (dos palabras sobre Spinetta), por José Miccio

En 1986, Spinetta editó Privé, un disco extraño y genial. Escribí estos párrafos maravillado por sus temas y sobre todo por esta imagen de “Como un perro”, que me recordó otras tantas: “Tengo celos de ese jean / que te sujeta para sí”. Las canciones de Spinetta están llenas de momentos parecidos, bajos y chirriantes. […]

Henry Hathaway (x2), por José Miccio

Tuve la suerte de encontrarme hace unas semanas con Fourteen Hours, una película de Henry Hahaway de la que nunca había oído hablar. El entusiasmo que me produjo me ayudó a escribir unos párrafos que publiqué en Facebook, pensando que tal vez a mis contactos cinéfilos podía interesarles. Me dije (tontamente, porque soy demasiado despistado como […]

El cuento de las comadrejas (tres parrafadas), por José Miccio

En el final de El cuento de las comadrejas, los personajes de Oscar Martínez (alguna vez director de cine) y de Marcos Mundstock (alguna vez guionista) se preguntan cómo blanquear una guita que acaba de llegarles. Barajan tres posibilidades: una que no recuerdo, el narcotráfico y la política. La defensa cerrada del gobierno nacional a […]

Kirk 51, por Calanda

En 1951, Kirk Douglas protagonizó tres largometrajes: uno para William Wyler, uno para Raoul Walsh y uno para Billy Wilder. Porque lo amamos (¿y cómo no amar al tipo que alguna vez se describió como “el único hombre que tiene el agujero del culo en la cara”?), escribimos sobre las tres películas. La antesala de […]

Mankiewicz 60/70, por José Miccio

Cleopatra (1963) Cleopatra es espectáculo del grande. Todo lo que en Julio César era apenas anotado acá es exhibido con pompa y prepotencia. El vestuario y la escenografía exigen por sí mismos determinados planos. Hay que mostrar todo. Que se vean los palacios, el piso, las paredes, las cortinas, las estatuas, los frescos, los jardines, […]