¡La saliva se sostiene!, por Sergei Eisenstein

Fuente: Yo: Memorias inmorales. Selección y transcripción: Marcos Vieytes ¿Por qué me convertí en director de cine? Cualquier niño que se respete suele hacer tres cosas: rompe objetos, destripa muñecas y relojes para saber qué hay dentro, y martiriza animales. Por ejemplo, hace de las moscas si no elefantes, en todo caso perritos. Extirpa el […]