Baldosa floja: Cine argentino (quinto salpicón), por Marcos Vieytes

Chingolo (1940) tiene varias cosas lindas y un gran problema: promete ser una película crota, pero no cumple (se lucen en esa carta de amor que Ana Poliak les escribe llamada ¡Qué vivan los crotos!, caso última gran película argentina sobre la ternura, que tiene entre nosotros una maravillosa genealogía). El guión de Pondal Ríos y […]