Palo y hueso: una Decall y otra de arena, por Marcos Vieytes

Tarde techada. Cuando las nubes cubren el cielo todo es cobija, da gusto. Me fui a dormir al Palo (y hueso). Me despierto con gusto a Cedrón y olor a Rosita. “Todos los ladrones están enamorados de Rosita, están”, canta el Tata Tuñón. “Y yo también”, porque el cinéfilo es ladrón de besos, punga de […]