Baldosa floja: Cine argentino (quinto salpicón), por Marcos Vieytes

Chingolo (1940) tiene varias cosas lindas y un gran problema: promete ser una película crota, pero no cumple (se lucen en esa carta de amor que Ana Poliak les escribe llamada ¡Qué vivan los crotos!, caso última gran película argentina sobre la ternura, que tiene entre nosotros una maravillosa genealogía). El guión de Pondal Ríos y […]

Baldosa floja: Cine argentino (segundo salpicón), por Marcos Vieytes

Desde el primer plano de Madreselva (Luis César Amadori, 1938), que bien puede ser la primera obra maestra sonora espectacular del cine argentino, estamos en un set de filmación. Todo lo que vendrá después y aluda a la representación estará connotado gracias a esa primera puesta en abismo que enmarca el relato y dirige la atención […]

Palabra de Hugo

La dirección me apasiona porque creo que es un juego de elaboración muy minucioso, donde no solamente entra la parte artística del actor, que también tiene su importancia, sino que entra todo, el juego lumínico, la técnica cinematográfica sobre todo, de la cual soy un apasionado. Cuando entro al set tengo toda la película en […]