Bigotes de barro, por Marcos Rodríguez

Antes de hablar de La favorita, de la que hablan tantos, una pequeña disgresión. Hace pocos días vi de casualidad La batalla de los sexos, un bodoque con bastante poca gracia, que habla de tenis pero habla de cosas importantes, y del cual recuerdo que se habló algunas temporadas de premios atrás, asumo que principalmente […]

Uf, por José Miccio

Uf, la remake de Suspiria. Lo primero es el color. Como si Guadagnino hubiera asumido que no había mucho más para hacer en ese terreno, huye de la locura cromática de Argento y baña su película de gris y de colores fríos. En sintonía, los Goblins dejan su lugar a Thom Yorke y su garganta […]

La felicidad de los pobres, por Marcos Rodríguez

En un primer momento, si tengo que ser sincero, me encontré preguntándome a mí mismo por qué me molestaba tanto la evidente destreza fotográfica desplegada por Alfonso Cuarón en Roma. Si puedo disfrutar (y mucho) de las películas de Wes Anderson, por poner un ejemplo, y hasta me gustó bastante Cold War, prima hermana de […]

El futuro es Ferreri, por Marcos Vieytes

Fui a ver tres veces Historias de locura común durante el mismo festival de Mar del Plata que descubrí Wake in Fright y me volví loco. No es una metáfora: tuve que llamar al médico desde allá y lo primero que hice cuando volví a Capital fue verlo. Antes de que nos decidiéramos a encarar estar Ferreriada sólo […]

Marco Ferreri, o cómo encontrar el culo de Godard, por José Miccio

“Nos hemos acostumbrado a las palabras muertas que solamente afirman, pero son mejores las que llaman a la vida” Gombrowicz, Diario argentino “Un culo debe oler a culo. Y no como agua de Colonia” Apollinaire, Las once mil vergas Empiezo con La gran comilona, un objeto kafkiano, opaco hasta la desesperación y la risotada. Ustedes […]

2018: un repaso (segunda parte), por José Miccio

El último párrafo de La liebre, de César Aira, es esta oración: “Juana Pitiley soltó la risa”. El final de Que le diable nous emporte, la maravilla que Jean-Claude Brisseau estrenó este año, es igual, solo hay que cambiar el nombre de Juana por el de Clara. Pasa así, como si cayera un meteorito: de […]